Project #1 Llano de San Gaspar

Llano de San Gaspar is a tiny, and extremely far village about an hour and a half away from Esquipulas. It’s remoteness had made it difficult for local municpalities to assist with their needs. The road leading there often times is unstable and dangerous to travel on because of heavy rains and landslides. However, when Riley and Treva initially arrived in 2013, they were left speechless at the conditions of the primary school that was offered to children. All grades, first through six, and nearly 50 students shared a one-room, wooden, rotten classroom. Their door had been wired shut and they moved the wooden panels to the side to enter. Water poured in every time it rained, ruining what little books and supplies they had and warping their delapidated desks. The bathroom situation was upsetting and dangerous. The children were told to use two holes in the ground, without walls, facilities, or running water. Worst yet, a “skeleton” of a school was left unfinished directly next to the collpasing classroom. Someone, in years past, had acquired the funds to build them a proper school, and left with the money after only building a few brick walls.

It was an easy decision for the Ohio natives. Not only were they determined to finish what someone else had abandoned, but to also build proper bathrooms using eco-bricks instead of concrete blocks.

Riley and Treva drove a small four-wheeler through the mountains two or three times a week for nearly a year, transporting materials and equipment to the construction site. The community members, along with two contractors from a local municipality, met them every weekend to continue the long and arduous process of building a school, basically by hand (as there was no electricity).

In the end, a thousand bottles were used inside the walls of the students’ brand-new bathrooms (and the only ones in the village with running water). A large, 2-classroom school was finished, painted beautifully, and stocked with all new school supplies and backpacks. Through an Ohio fundraiser, Liters even raised enough money to pay another teacher’s salary for two years. A successful Amazon drive filled the children’s shelves with new books to inspire a love of literacy. Last but not least, an attendance based incentive program transformed students’ attendance from less than 5% to nearly 100% every quarter.

Llano de San Gaspar es una aldea pequeña y lejana como una hora y media de Esquipulas. Su lejanía lo había hecho difícil para las municipalidades locales para asistir en sus necesidades. El camino es inestable y peligroso por lluvias fuertes y deslaves. Sin embargo cuando Riley y Treva inicialmente llegaron en 2013 se quedaron sin palabras de las condiciones de la escuela que se ofrecía a los niños. Todos los grados, de primero a sexto, compartían un aula de madera y en mal estado con casi 50 alumnos. Su puerta estaba sujetada con alambre y ellos movían tablas para entrar. El agua entraba cada vez que llovía arruinando los pocos libros y materiales que tenían dañando los escritorios dilapidados. La situación de los baños eran deprimente y peligrosa. Los niños eran obligados usar dos agujeros sin paredes ni agua. Aún peor, una base de una escuela estaba sin terminar a la par del aula. Alguien, en los años anteriores, adquirió los fondos necesarios para construir una escuela adecuada pero abandonó el proyecto después de construir solo dos paredes.

Fue una decisión fácil para la pareja de Ohio. No solo fueron determinados para terminar lo que alguien más dejó abandonado, sino también construir baños adecuados usando eco ladrillos en lugar de bloques de cemento.

Riley and Treva manejaban una pequeña cuatrimoto por las montañas dos o tres veces a la semana por casi un año transportando materiales al sitio de construcción. Los miembros de la comunidad acompañados por dos albañiles de la municipalidad se juntaban con Riley y Treva cada fin de semana para continuar el proceso largo y difícil de construir una escuela a mano (no había electricidad).

Al final mil botellas fueron usadas para las paredes de los nuevos baños, los únicos de la aldea que corre el agua. Una escuela grande de dos salones fue terminada, pintada, y surtida con útiles nuevos y mochilas. De un recaudador de fondos en Ohio, Liters aumentó suficiente dinero a pagar un salario de una maestra por dos años. Una campaña de donacion de libros exitosa de Amazon llenó las repisas de los ninos con nuevos libros para inspirar un amor de la literatura. Por ultimo pero no menos importante, un progama de motivación transformó la asistencia de los alumnos de menos que 5% a casi 100% cada semestre.